Es negro y obscuro, es doloroso y le gusta hurgar en las heridas, avivarlas arañando con un cuchillo con filo de conciencia. Me está comiendo y me está consumiendo, no me deja dormir, reír, fluir. Se concentra en vaciarme, en exprimirme gota a gota hasta que no me quede nada. Hasta dejarme sin fuerzas, hasta que yo ya no sea yo, y ya no tenga de qué alimentarse. Y se muera.
Entonces seré vosotros y seré lo que hago, seré creatividad, color, música y todo lo que me rodea. Viento, lluvia, calles, ruidos, mujer, hombre, pájaro y asfalto. Atardecer, instrumento, lienzo, fotografía y muerte.
Todo y nada. Amor y miedo. Esperanza y destrucción.
No hay comentarios:
Publicar un comentario