sábado, 9 de noviembre de 2013

bancos blancos

Cuantas mañanas me has mirado a los ojos y no me has reconocido? Pero no te has escapado, me has dado la mano, me has preguntado por las cosas felices, quizá para que me acuerde de que existen, quizá porque esas cosas te salen del corazón. Tu corazón que es puro, el único que merece salvación. Cuantas lagrimas has enjuagado? Y aún así has conseguido no ahogarte en ellas. Has soportado mis desvaríos, mi desconfianza, mi amargura. Has visto mis heridas a corazón abierto y no te han dado miedo. Cuantos errores me has perdonado? Has luchado para que los entienda, para que no me vaya a dormir con el corazón vacío y los ojos repletos de lágrimas.
Has estado en guerra contra mi odio y mi dolor, mi decepción. Los has vencido con amor y lo has hecho tú sola, sin tener ninguna razón para hacerlo. Has curado lo que otros han destrozado porque sabes querer como ya nadie lo hace, sin interés, sin prejuicios, sin miedo, como una niña pequeña.

Todo irá bien, por favor no te vayas de mi lado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario